Cuando el sol aprieta, los espacios de sombras se llenan de niños y niñas. Si además de reunirse en estos espacios, conseguimos que disfruten y aprendan unos de otros, entones, haremos un gran trabajo.
Con estas premisas seguimos trabajando en nuestro comedor. Una filosofía fácil de entender y que es nuestro principal objetivo: que el espacio del comedor sea un lugar donde la relación entre los niños y niñas sea cada vez más amable y diversa, consiguiendo así educación en habilidades sociales que les será muy útil en la vida.
Como ejemplo de todo lo anterior, ayer pudimos ver como la MUSICA es un elemento importante en la vida de nuestros niñas y niños. Un altavoz y un poco de música moderna pudieron congregar a unos 30 niños bailando o observando bailes de los compañeros y compañeras. Coreografías que son la admiración de muchos y que con ellas podemos unir a varias edades en un mismo fin, la danza!.
