Pocos días son los que no se puede jugar en las pistas por motivos de lluvia. El caso es que cuando esto sucede, el "plan B" se centra en realizar dinámicas, charlas, debates, juegos, talleres, etc... en lugares donde no nos mojemos, lógicamente.
Está claro que esto lo entiende todo el mundo. Si las pistas están mojadas, no se pueden realizar actividades en ellas. Lo importante en estos casos es tener alternativas y recursos suficientes para completar las horas del comedor, dándole incluso más valor al hecho de no poder jugar en las pistas, pero en cambio poder realizar otras actividades o dinámicas más entretenidas, divertidas o formativas que a los niños les motiva más realizar estos días.












